Prehistoria y Edad Antigua

Animación Prehistoria y Edad Antigua en la Península Ibérica

Desde una web del archipiélago canario nos llega una animación que nos hace recordar cuando estudiamos las primeras etapas de la Historia en 1º ESO.

De los primeros pobladores peninsulares a la Hispania romana y visigoda

En ningún caso hay una prehistoria específica de España, ni siquiera de la Península Ibérica. En el territorio que más tarde fue España había en aquella época lejana comunidades humanas que se ignoraban entre sí y que apenas tenían puntos de coincidencia, en tanto que podían mantener estrechas semejanzas con grupos humanos asentados en solares de otras futuras naciones. Tampoco, desde el punto de vista antropológico, cabe hablar de una “raza española”. La  aparición  del hombre en nuestro territorio fue precoz: así lo atestiguan los  restos (fragmentos del craneo y de la mandíbula) de un adolescente de 14 años encontrados en la sierra de Atapuerca (Burgos) que datan de hace un 800.000 años. Este descubrimiento arqueológico se presenta como “el primer europeo” del que se tiene noticia .Vale como titular de prensa, pero provocaría una sonrisa considerar como español a este homínido. Tampoco los hombres de Altamira tienen mucho que ver con lo que entendemos por España. No es fácil determinar con exactitud étnica la palabra “iberos” aplicada a un pueblo norteafricano infiltrado  hasta los Pirineos por el Levante peninsular, o la implantación de los elementos celtas o la mezcla “celtíbera” en la meseta. Son  los habitantes de la “Iberia” de la que hablaban los antiguos griegos.  Este conglomerado de pueblos y culturas prerromanas carecían de sentido de unidad y recibieron, en diferente medida, la influencia de los colonizadores mediterraneos: griegos, fenicios y cartagineses.. Son  los denominados después “hispani” (habitantes de Hispania) por los romanos que llegaron a la península a finales del siglo III a.C.en su pugna con los cartagineses; Los romanos tardaron doscientos años en someter a esos pueblos: Numancia se rindió por hambre en el 133 A.C; los pueblos del norte, vascos, cántabros, astures hasta el 19 a.C., y nunca llegaron a estar totalmente sometidos.

Hispania se convirtió en una pieza del sistema económico del Imperio Romano. Los romanos nos dejaron sus calzadas, acueductos, obras de arquitectura e ingeniería, su estructura política y administrativa , su derecho y su lengua. La península fue explotada en términos económicos pero recibió un impresionante legado cultural, linguistico y religioso. Hispania fue víctima de las invasiones de los pueblos bárbaros a medida que se acentuaba la decadencia del Imperio.

Los visigodos (no entraron más de 100.000) fundaron un reino que perduró hasta el siglo VIII. Lentamente se fundieron con los hispanorromanos, también cristianos, especialmente tras la conversión de Recaredo al catolicismo en el 589. Su “reino nacional”  continúa  la tradición romana y sienta las bases de la interdependencia entre el poder político y religioso, per no implica aún una conciencia nacional de españolidad.

Anuncios