Los años vividos. De La Señora a Amar en tiempos revueltos pasando por La República

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La señora, serie  emitida en RTVE entre 2008 y 2010 (tres temporadas) ambienta en una ciudad del norte en la España de los años veinte. Una pequeña ciudad de provincias del norte de España durante la dictadura de Primo de Rivera es el escenario de esta historia, en la que se ponen de manifiesto los contrastes de la sociedad de la época y el estallido de la lucha de clases.

Web de la serie en RTVE

Los personajes de “La Señora” conviven con la complicada realidad de principios de siglo. Es tiempo de cambios.

http://www.rtve.es/alacarta/videos/la-senora/senora-felices-anos-20/110454/

http://www.rtve.es/television/la-senora/videos-exclusivos/

  La Señora. Tesis doctoral

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14 de abril, la República. La familia De la Torre, una prestigiosa familia que reside en Madrid, vive el período de la Segunda República. Todos estos momentos están vinculados al nacimiento de una historia de amor

La primera temporada se emitió en 2011 y discurre entre 1931 y 1932. La segunda temporada estaba prevista para 2012, pero tras la victoria del PP en las elecciones de noviembre de 2012 y la formación del nuevo gobierno de Rajoy,  su emisión fue paralizada y suspendida. La segunda temporada ha sido emitida entre 2018/2019 (discurre entre 1933 y 1936)  tras la moción de censura que llevó al poder al gobierno del PSOE de  Pedro Sánchez en junio de 2018

Web de la serie de RTVE

Polémica

https://fueradeseries.com/4-de-abril-la-republica-cronologia-de-la-vergonzosa-censura-que-ha-durado-siete-anos-en-tve-847d8341eeca

https://www.elconfidencial.com/comunicacion/2018-02-17/series-peliculas-republica-guerra-civil-eta-rtve-censura_1522494/

http://vertele.eldiario.es/noticias/TVE-peliculas-historicas-invirtio-millones_0_1958504137.html

La II República. Documento

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Amar en tiempos revueltos, serie de RTVE emitida en siete temporadas emitidas entre 2005 y 2012.  Está ambientada en la Guerra Civil Española y los primeros años del franquismo y narra las historias de personajes que vivieron las secuelas de la guerra. Incluyó 4 programas especiales de dos episodios cada uno: Flores para Belle (emitida en 2015) ambientada entre 1943 y 1945); ¿Quién mató a Hipólito Roldán? (emitido en 2009) ambientado en 1949-50; Alta traición.ambientada en 1950 y La muerte a escena  ambientada en 1956

Web de la serie en RTVE

 

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Los años vividos. Serie documental de Mercedes Odina.

Una completa revisión del siglo veinte español a través de la memoria de 250 personalidades españolas. La serie fue emitida por primera vez en el invierno de 1991 y en 1992

Los años vividos. Enlace a los capítulos 

 

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Cine y franquismo

Propuesta cine y franquismo

 

 

 

 

 

 

 

Puesto que las imágenes son deudoras del mundo social en el que surgen, se puede estudiar las producciones en el ámbito cinematográfico durante los años del franquismo, centrándonos en dos líneas de evolución: una relativa a lo que podemos denominar como el “cine del régimen”, y otra que incluye las producciones que denotan una diferenciación u oposición a los planteamientos oficiales, para lo que se recurre, de manera prioritaria, al realismo, la comedia o el cine cargado de simbolismo. Raza y Bienvenido Mr. Marshall podrían ilustrar ambas líneas.

Una opción, disponiendo de horas complementarias, sería el desarrollo de un ciclo sobre el cine de ficción como fuente histórica de la época de producción del film, en torno a la España de posguerra. Para ello, podemos recurrir a dos películas relacionadas con el mundo urbano, Surcos (J.A. Nieves Conde, 1951) y Muerte de un ciclista (J.A. Bardem, 1955); y dos relacionadas con el mundo rural: ¡Bienvenido Mr Marshall! (L. García Berlanga, 1952) y La Venganza (J.A. Bardem, 1957) -véase Caparrós Lera, J.M. : 100 películas sobre Historia Contemporánea. Madrid, Alianza Editorial, 1997-

Otra posibilidad consiste en la selección de un repertorio de películas producidas desde la Transición hasta la actualidad, ambientadas en la época franquista y que, desde diferentes perspectivas, pretenden ser una recuperación de la memoria histórica y ofrecer una visión de diferentes aspectos de la problemática y de la realidad social de aquellos tiempos. De este modo destacamos películas como “Pim, pam, pum … ¡fuego!” de Pedro Olea (1975), Companys, proceso a Cataluña (J.M. Forn, 1978), una aproximación al presidente de la Generalitat; Días del pasado (Mario Camus, 1977), El corazón del bosque (M. Gutiérrez Aragón, 1978) y “Silencio roto” de Montxo Armendáriz; La Colmena (M. Camus, 1982), Demonios en el jardín (M. Gutiérrez Aragón, 1982) y El año de las luces (F. Trueba, 1986) sobre la inmediata posguerra ; El viaje a ninguna parte (F. Fernán Gómez) y La mitad del cielo (M. Gutiérrez Aragón) películas de 1986 sobre los años cincuenta; adaptaciones literarias como Los santos inocentes (M. Camus, 1984); El proceso de Burgos (Inmanol Uribe, 1979), Operación Ogro (Gillo Pontecorvo, 1979) o La noche más larga ( J.L.García Sánchez, 1991) sobre los últimos años del franquismo.

El cine documental, alternando imágenes coetáneas y entrevistas actuales, ha intentado recuperar una historia próxima y vivida. Además de las series de RTVE existen producciones muy interesantes como Caudillo (Basilio M. Patino , 1977), Raza, el espíritu de Franco (Gonzalo Herralde, 1977), El desencanto (Jaime Chávarri, 1976) y La vieja memoria (Jaime Camino ,1977).; Canciones para después de una guerra (Basilio Martín Patino, 1973) autorizada en 1976, homenaje a las canciones de los cuarenta y cincuenta, y que recupera canciones con problemas con la censura como Rasca-yú y Se va el caimán; visiones partidistas que se pueden contrastar son las de España debe saber (Eduardo Manzanos, 1976) desde la perspectiva franquista y ¿Por qué perdimos la guerra? (Diego Santillán, 1977) desde planteamientos anarquistas. -Véase Hueso, L.A.: El cine y el siglo XX. Barcelona, Ariel, 1998-.

En definitiva, existen amplias posibilidades del cine de reconstrucción o recreación histórica para una aproximación y profundización histórico en la época franquista.

Recursos

Miradas sobre el siglo XX en España. Cine, historia y literatura

Cine durante el franquismo

El franquismo visto por su cine

Franquismo y cine

Guerra civil y franquismo en el cine

Imágenes prohibidas. La censura en el cine

Series y programas en RTVE

Los años del NODO

Cliphistoria, historia de España vista por el cine

Dos series de TVE para viajar de la República a la Transición pasando por el franquismo

Amar en tiempos revueltos

Amar en tiempos revueltos

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Canciones para después de una guerra

 

Canciones para después de una guerra

Basilio Martín Patino, 1971

“Eran canciones para sobrevivir, canciones con calor, con ilusiones, con historia; canciones para sobreponerse a la oscuridad, al vacío, canciones para tiempos de soledad…”.

Título original: Canciones para después de una guerra

Año: 1971
Duración: 115
Compañía Productora: La Linterna Mágica S.L.
Distribuidora: José Esteban Alenda S.A.
Distribuidora DVD: Suevia Films
Género: Documental
Dirección: Basilio Martín Patino,
Guión: Basilio Martín Patino,
Música: Manuel Parada,
Fotografía: José Luis Alcaine,
Nacionalidad: España
Fecha de Estreno: 01-11-1976

Documentación básica sobre la película:

Canciones para después de una guerra en el sitio de Martin Patino

Ficha en Basecine

Ficha en Filmaffinity

Canciones… en wikipedia

Canciones …en Imdb

Para saber más…

75 años de la guerra civil en RTVE

El silencio oscuro de Carlos Losada

Recrear por Israel L. Pérez

Comentarios sobre las Canciones de la película

Ironía, nostalgia y deconstrucción

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Tres posibles planteamientos didácticos

I.- La importancia de las canciones populares para un acercamiento a las mentalidades, la educación sentimental y la vida cotidiana de la posguerra.

Materiales:

Compositores de la copla

Copla y canción española

Canciones para contar y cantar

Introducción al cancionero general del Franquismo

Textos sacados de

Manuel Vázquez Montalbán: Crónica sentimental de España. Grijalva. 1990 (1971)

Rafael Abella: La vida cotidiana bajo el régimen de Franco. Capítulo IX: las evasiones cotidianas. Temas de Hoy, 1984

II.- El discurso de la película a partir de las sugerencias que provoca el contraste entre la imágenes fílmicas y la BSO en relación con los conocimientos adquiridos sobre el franquismo, sus orígenes, evolución, cambios y permanencias.

Materiales

Entrevista a Martín Patino sobre la película

Textos

El silencio oscuro de Carlos Losada

Recrear por Israel L. Pérez

Mi cine, mi ciudad, artículo de Martín patino en Cinehistoria.com

Comentarios sobre las canciones de la película

Ironía, nostalgia y reconstrucción

III.- Análisis de secuencias significativas y del contenido de las letras de algunas canciones.

Selección de secuencias

El comienzo de la película

Secuencia

Fragmento del NODO

Ya hemos pasao

Canciones:

Cara al sol

Ya hemos pasao

Legionario

Échale guindas al pavo en Morena Clara. Versión explicada

La morena de la copla. Estrellita Castro

Tatuaje

Rascayú. Explicación

Mi casita de papel

Americanos. Bienvenido en Wikipedia. Lolita Sevilla

Montañas Nevadas

“Las escuchábamos una y mil veces de los mismo labios, las sabíamos, las vivíamos, las cantábamos…

Eran canciones para ser cantadas directamente, para ayudarnos en la necesidad de soñar, en el esfuerzo de vivir…”

Conclusión

Canciones para después de una guerra es un ejercicio creativo entre la memoria histórica subjetiva y la reconstrucción histórica objetiva.

 

La guerra civil española en el cine

Historia de nuestro cine. Guerra Civil

La guerra civil en el cine

El cine durante la guerra civil

 

Desde el 18 de julio de 1936 tenemos dos Españas: la republicana, que tiende a defender el gobierno salido de las urnas y la legalidad de la II República (incluye heterogéneos y muy diversos planteamientos ideológicos y sociales desde posiciones moderadas de ganar la guerra para evitar el triunfo del fascismo hasta revolucionarias); y la franquista, que quiere hacer una nueva España y construir un nuevo estado a partir de un planteamientos político-militar totalitario. El cine va a estar tan dividido como la España de entonces y va a ser eminentemente propagandístico, cada uno defendiendo sus intereses particulares. Al ganar Franco la guerra, todo lo que se podía decir sobre la misma, durante casi cuarenta años, sólo ha tenido una versión: la franquista en todos los ámbitos. En el cinematográfico, la censura fue especialmente férrea. No habrá una versión de la guerra republicana hasta que Saura, en 1973, haga La prima Angélica. Hasta que se inicia la transición democrática, el oscurantismo de la censura tenía cerradas las puertas a cualquier visión que no fuera la franquista en cualquier aspecto. Algunas producciones francesas y extranjeras sí dieron la visión del otro bando de la guerra. Con la democracia han surgido múltiples versiones sobre la guerra por parte de ambos bandos, sobre todo republicanas y vinculadas a recuperar la memoria de los vencidos.El cineasta Jaime Camino (1936-2015) ha sido considerado el cineasta del 36, recuperando la memoria y su propio testimonio desde Las largas vacaciones del 36 (1976) y La vieja memoria (1977) a Los niños de Rusia (2001).

En esta entrada incluiremos múltiples recursos para acercarnos a la guerra civil española desde la mirada del cine y también de la literatura. Empezamos por cuatro películas que nos remiten a otras cuatro lecturas y obras literarias: La lengua de las mariposas (José Luis Cuerda, 1999), Soldados de Salamina (David Trueba, 2003), Las bicicletas son para el verano (Jaime Chávarri, 1984) y Tierra y Libertad (Ken Loach, 1995)

La lengua de las mariposas, el sueño que no pudo ser de una generación educada en libertad

La lengua de las mariposas es el título de unos de los relatos del libro «¿Que me quieres, amor?», de Manuel Rivas que sirvió de base para el guión de película La lengua de las mariposas de José Luis Cuerda en 1999. Es la historia de la relación entre un maestro de pueblo y un niño que refleja la escuela y la vida en un puweblo gallego de la España rural y caciquil en vísperas de la guerra civil. La relación entre Don Gregorio (“toda una vida dedicada a la enseñanza”) y su alumno peculiar, Moncho, termina en un drama que simboliza la frustración de su deseo de propiciar unhttps://www.youtube.com/watch?v=WjEjO-aVBo0a generación que crezca en libertad. Cuando los falangistas se adueñan del pueblo y Don Gregorio y demás republicanos son detenidos y públicamente escarnecidos en la plaza pública, su alumno predilecto también le gritará y la imagen ralentizada del rostro del niño, entre la rabia y el llanto, tirando piedras contra el camión que arranca llevándose a los presos simboliza el fracaso de todo un ideal educativo basado en la razón, en la palabra y en la libertad y el triunfo del miedo, el silencio y el odio. Porque lo que llega es la depuración.

“En la primavera, el ánade salvaje vuelve a su tierra para las nupcias. Nada ni nadie lo podrá detener. Si le cortan las alas, irá a nado. Si le cortan las patas, se impulsará con el pico, como un remo en la corriente. Este viaje es su razón de ser (Pausa). En el otoño de mi vida, yo debería ser escéptico. Y en cierto modo lo soy. El lobo nunca dormirá en la misma cama con el cordero. Pero de algo estoy seguro: si conseguimos que una generación, una sola generación crezca libre en España… ya nunca nadie les podrá arrancar la libertad”.

Don Gregorio encarna el sueño del proyecto educativo de la ILE durante la II República de una España europeizada y moderna que no pudo ser. El programa de una enseñanza laica, no dogmática y basada en la libertad de conciencia, en el diálogo, en la sabiduría y el conocimiento práctico. El proyecto de regenerar el país a través de las conciencias de hombres íntegros, útiles y capaces El espíritu de Don Gregorio parte de las ideas de Francisco Giner de los Ríos y chocará dramáticamente con la realidad de la España atrasada e intolerante que llevó a la guerra de 1936.

La película

I Jornada cine, historia y educación, marzo 2014

La lengua de las mariposas de José Luis Cuerda

Tierra y Libertad. El dilema entre guerra o revolución

En el otoño de 1936, un joven comunista deja Liverpool para incorporarse a la lucha contra el fascismo en el inicio de la guerra civil española. A su llegada a España, ingresa en la Sección Internacional de Milicia Republicana en el Frente de Aragón y luchando en las trincheras conoce a otros milicianos. Es herido y hospitalizado en Barcelona y es allí dónde descubre la lucha entre los comunistas estalinistas del PCE y del PSUC y los troskistas del POUM y anarquistas de la CNT, los sucesos de mayo de 1937, la guerra dentro de la guerra, En esta situación debe afrontar, en la tragedia, la disyuntiva entre priorizar la victoria en la guerra o abordar la revolución social y a nivel personal el dilema entre su amor, su fidelidad al partido y su sueño revolucionario.

Los sucesos de Barcelona de mayo de 1937 permitieron al gobierno republicano desarmar a las milicias del POUM y de la CNT-FAI. El líder del POUM, Andreu Nin, fue secuestrado y asesinado y sus militantes acabaron muertos, encarcelados o en la clandestinidad. George Orwell fue testigo directo de los hechos que describió en su libro Homenaje a Cataluña

La división del bando republicano en la guerra civil

Ken Loach y Carrillo

El fascismo, olvidado por Santiago Carrillo

¿El estalinismo olvidado? de Wilebaldo Solano

Una propuesta de análisis y trabajo de la película

La revolución aniquilada por Magí Crussells

Las mujeres en la guerra

Una visión crítica de la película

Otra visión de la película

El triunfo de Ken Loach

  Soldados de Salamina y la memoria histórica

La novela y versión cinematográfica de Soldados de Salamina son buenos recursos para aproximarse al tema de las relaciones entre memoria e Historia. Javier Cercas es el protagonista de su propia obra en la que ha abandonado su carrera de escritor y, tras redactar un artículo sobre la guerra civil española, rastrea la historia de un episodio al final de la Guerra Civil, el fusilamiento de unos presos nacionales en el santuario de Santa María del Collell y la huida del escritor y falangista Rafael Sánchez Mazas. Javier Cercas regaló su novela, nada más ser publicada en 2001, a su amigo David Trueba

que en poco tiempo tomó la decisión de llevarla al cine. La protagonista pasa a ser una mujer (Ariadna Gil) y el falangista pasa a un segundo término para explorar la parte emocional de la historia y centrarse el el viaje físico y emocional de la protagonista en la búsqueda del miliciano que salvó la vida del falangista al no delatarle cuando salió con vida del fusilamiento. El propio Trueba manifestó que con su película quería hacer un ejercico de recuperación de la memoria histórica. Pero la trama no profundiza en lo que ocurrió a Sánchez Mazas, pierde la oportunidad de una auténtica recuperación de la verdad histórica, quedando sólo el planteamiento del tema. Aunque la interpretación excepcional de Joan Dalmau, encarnando a Miralles, el soldado que dejó escapar a Sánchez Mazas, transmite a su personaje la dignidad, humanidad y sensibilidad ante el dolor, la tristeza, la soledad y el olvido, salvando así el planteamiento común de novela y filme de sacar del olvido la memoria de los perdedores: “Nadie. Nunca nadie me ha dado las gracias por dejarme la juventud peleando por su mierda de país. Nadie. Ni una sola palabra. Ni un gesto, Ni una carta. Nada (…).”

Novela y película nos sirven para plantear la importancia de la literatura y el cine en la construcción de la memoria histórica planteando preguntas para un diálogo entre presente y pasado, un diálogo intergeneracional. ¿por qué el miliciano salvó la vida de su enemigo? Soldados de Salamina nos habla de la guerra pero también de la España de comienzos del siglo XXI. Del debate sobre la denominada “memoria histórica”. Cercas nos advierte de que necesitamos la historia porque sin la historia sólo hay barbarie; pero también necesitamos la memoria porque sin memoria no hay identidad. Necesitamos de la una y de la otra. Porque Y distinguir entre ambas permite civilizar el debate.

Javier Cercas nos explica Sodados de Salamina

Soldados de Salamina, la novela

Soldados de Salamina en cinehistoria

Cine para estudiantes

Soldados de Salamina

Soldados de Salamina y la novela española

Javier Cercas, El impostor

De Soldados de Salamina a El Impostor

Entre ver y oir: imágenes y voces

Las bicicletas son para el verano, la intrahistoria de la guerra

Las bicicletas son para el verano es una obra de teatro de Fernando Fernán Gómez (estrenada en 1982). Adaptada con wel mismo título al cine por Jaime Chavarri en 1984). La adaptación cinematográfica no plantea muchas diferencias con el original teatral. El argumento nos remite al verano de 1936 justo cuando estalla la Guerra Civil. La historia se inicia en el verano madrileño de 1936, cuando Luisito (Gabino Diego), que ha suspendido Físicas, se queda sin la bicicleta que le habían prometido sus padres (Agustín González y Amparo Soler Leal). Estalla la guerra y la familia deberá adaptarse al miedo, al hambre, a la alteración de las costumbres, de la lógica y de la razón, junto a una serie de personajes entrañables que igualmente sufren esta inesperada situación inhumana (la hermana, el pretendiente, la criada, las vecinas… interpretados por un magnífico reparto: Victoria Abril, Marisa Paredes, Patricia Adriani, Aurora Redondo, Carlos Tristancho, Laura del Sol, Emilio Gutiérrez Caba, Alicia Hermida, Guillermo Marín…).

La guerra cambia y altera la vida de los personajes, pero lo hace de forma imperceptible y callada. Son los pequeños detalles de la vida cotidiana los que finalmente se revelan como significativos, y son precisamente éstos los que se alteran y se ven determinados por el conflicto, son los que en definitiva actúan como síntoma cruel de ese cambio íntimo. Las bicicletas son para el verano no nos muestra grandes hechos y acontecimientos, sino que se centra en el choque íntimo que produce la guerra en la trayectoria personal de los protagonistasCuando la historia parece haber concluido al llegar la paz, el padre observa con amargura que no es la paz lo que les ha venido, sino la Victoria. “Sabe Dios cuándo habrá otro verano”.

La película

En Versión Española de RTVE

La bicicletas son para el verano y la vida en el Madrid sitiado

La obra de teatro

Aprendiendo con el cine

La vaquilla, la comedia llega a la guerra civil

Durante la Guerra Civil Española, en el frente, los altavoces del bando nacional anuncian las fiestas religiosas de un pueblo próximo, donde se celebrará una corrida de toros. Varios soldados republicanos deciden infiltrarse en territorio enemigo para raptar a la vaquilla a utilizarse en la fiesta taurina, en un intento por conseguir comida y terminar con la fiesta del enemigo.

Los soldados republicanos, dirigidos por el brigada Castro (Alfredo Landa) forman un grupo variopinto y cómico, alejados del estereotipo bélico; sus adversarios del bando nacional aparecen también en toda su simpleza como aburridos de las trincheras, destruyendo en ambos casos el mito heroico pintado por las respectivas propagandas, como en la escena inicial donde el jefe republicano se reúne con un suboficial de los sublevados para entregarle papel de cigarros a cambio de tabaco para fumar: en este caso la escasez de medios para sustentar el hábito de fumar lanza a soldados de ambos bandos a un clandestino tráfico visto con una mirada cómica donde la pompa militar queda de lado, consumida por los deseos más ingenuos y primarios. Una vez en el pueblo, los soldados protagonistas pasan por numerosas aventuras cómicas, ocultando su adhesión al gobierno republicano, y tratando de apoderarse de la vaquilla que constituye la razón de sus esfuerzos

En palabras de Berlanga

La vaquilla en Versión española

La mula, una fábula cómica y trágica

Película basada en la novela de Juan Eslava Galán

Año 1939. Solo quedan 3 meses para que acabe la Guerra Civil española. El cabo Juan Castro, un joven de Jaén que combate en el bando nacional, encuentra una mula perdida en medio del campo de batalla y decide esconderla para llevársela a casa al final de la guerra. Con su mula y con las cuatrocientas pesetas que lleva en el bolsillo intentará conquistar a la chica más guapa que ha visto nunca. Juan tendrá que atravesar el fuente y se verá envuelto en una serie de acontecimientos que lo acabará convirtiendo en héroe de guerra.El director original Michael Radford, también coproductor del filme, abandonó el proyecto cuatro días antes de concluir el rodaje. Tras un largo y durísimo enfrentamiento con su coproductora se negó a firmar la película.

PARA SABER MÁS…

La guerra civil en Filmaffinity

La guerra civil en 15 películas

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La guerra civil en el cine actual

Cine español en el aula

Representaciones de la guerra civil en la novela y el cine

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Cine y guerra civil. Guía didáctica

Cine y guerra civil el conflicto que no termina

Cine y guerra civil, del mito a la memoria

Películas de la guerra civil española

Cine durante la guerra por José María Caparrós Lera

El cine durante la guerra civil

Propaganda y mitografía durante la guerra civil española

Propaganda en la guerra civil en el cine y en la radio

Cine de ficción sobre la guerra civil entre 1936 y 1942

La memoria de la guerra civil en el cine de la Transición

Historia de nuestro cine. Coloquio Guerra civil

Libertarias: la utopía no fue sólo cosa de hombres

Hollywood contra Franco

Largometraje documental que profundiza en el impacto de la Guerra Civil española y el Franquismo en el cine estadounidense de la época. Ambicioso proyecto que incluye más de media hora de clips de películas antiguas en las que se hace alusión al conflicto. ‘Casablanca‘, ‘Por quién doblan las campanas‘, ‘Las nieves del Kilimanjaro‘ o ‘Tal como éramos‘ forman parte de una lista de más de 50 títulos con referencias a la guerra que la gran industria del cine produjo entre 1936 y 1976.

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Morir en Madrid

Mourir à Madrid» (Morir en Madrid) es un largometraje sobre la Guerra Civil Española, realizado con documentos cinematográficos de la época. Es una película francesa dirigida en 1963 por Frédéric Rossif, con comentarios de Madeleine Chapsal, leídos por Jean Vilar y Suzanne Flon. La música es de Maurice Jarre.

Posguerra y primer franquismo. Documentos

Los niños de la posguerra

Documentos

Documentos RNE. Posguerra

Profundizar…los topos

Tras la guerra muchos republicanos, cargos públicos y simpatizantes del legítimo gobierno republicano, para huir de la represión franquista tuvieron que vivir encerrados  por temor a la represalias. La película y el libro son un testimonio de los que  tuvieron que vivir escondidos en la España de posguerra

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Cartel de treinta años de oscuridad
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Los topos de Manuel Leguineche y Jesús Torbado

Canciones para después de una guerra

Canciones para después de una guerra

Basilio Martín patino, 1971

 “Eran canciones para sobrevivir, canciones con calor, con ilusiones, con historia; canciones para sobreponerse a la oscuridad, al vacío, canciones para tiempos de soledad…”.


  Título original: Canciones para después de una guerra
Año: 1971
Duración: 115
Compañía Productora: La Linterna Mágica S.L.
Distribuidora: José Esteban Alenda S.A.
Distribuidora DVD: Suevia Films
Género: Documental
Dirección: Basilio Martín Patino,
Guión: Basilio Martín Patino,
Música: Manuel Parada,
Fotografía: José Luis Alcaine,
Nacionalidad: España
Fecha de Estreno: 01-11-1976

 

 Documentación básica sobre la película:

Canciones para después de una guerra en el sitio de Martin Patino

Ficha en Basecine

Ficha en Filmaffinity

Canciones… en wikipedia

Canciones …en Imdb


Sinopsis de Canciones para después de una guerra

Historia del franquismo, desde el final de la guerra civil, hasta los años 50 en forma de capítulos: fotos animadas de la victoria militar franquista, División Azul, la segunda guerra mundial, las imágenes de los primeros No-DO, el Auxilio Social, las películas de
Cifesa,
la Fiesta Nacional, la radio, el estraperlo, el racionamiento, la lotería, las americanas, con imágenes y canciones de la época.

Radiografía, emotiva, lúdica, de aquella nuestra posguerra-, escenografías de miedo, hambre, desolación, fundamentalismo-, y su paradójica necesidad de sobrevivir cantando: cantares de patio, de vecindad, de devoción religiosa de tugurio, de exaltación patriótica. Y tebeos, estética Kitsch, escenografías radiofónicas y restos del naufragio. Un collage atrevido de imágenes y sonido, contrapuesto de ritmos y signos que conmocionó a cientos de millares de españoles de toda conformación.

Filmado en 1970 pero prohibido por la censura hasta después de la muerte de Franco, este notable documental alterna los más grandes éxitos de la música popular española durante el franquismo con imágenes de la actualidad, haciendo contrastar la banalidad y el blando optimismo de la música con las duras imágenes que reflejan la vida cotidiana en España en esos años.

 Comentarios sobre el filme

 El atractivo de la película radica en su refinado sarcasmo, en las canciones mismas y en el dinamismo del montaje. Patino pasa de una escena a
otra con cortante rapidez y cambiando las imágenes y la música a distinto ritmo, lo que crea cierta discordancia entre ellas (…) La película echa en cara al público español su distanciamiento del pasado. El modo en que está realizado el montaje podría ser considerado como una metáfora de la historia según la cual el pasado, al igual que un producto del que se
hace publicidad, no es más que la interpretación que le damos”

(John Hopewell en “El cine español después de Franco”, Ed. El Arquero, 1989).


“La película que más me ha gustado de todas las que se han hecho en España es “Canciones para después de una guerra”, de Basilio Martín Patino, porque es una película viva, documental, con gente y cosas que han pasado de verdad y que están viviendo”.

 (Manuel Summers en “Manuel Summers, cineasta del humor”, de Zacarías Cotán Rodríguez. Festival de Cine Iberoamericano. Huelva, 1993).

“Patino ha sabido crear un ritmo férreo, que unifica elementos absolutamente heterogéneos gracias a un espléndido montaje, guiado por una intención directa y restallante que no tiene nada en común con lo “camp” ni con complacencias sentimentales de ningún género”.

(Antonio Lara en “El País”, 1976).


“Fue una experiencia importantísima, una experiencia de cine libre, del que yo tenía derecho a hacer. Comencé entonces este proceso de autoexilio de
aquella industria que a mí, al menos, no me gustaba nada”.

(Basilio Martín Patino a Diego Galán en “Memorias del cine español”. Teleradio, 1981).


“Canciones para después de una guerra” es un álbum. Un álbum impregnado de tristeza, hecho con un poco de rabia, otro poco de desesperación y con una gran cantidad de cariño, de ternura y de inteligencia (…) “Canciones para después de una guerra” es un filme
hecho, a partes iguales, con la inteligencia, con el corazón y con las tripas”. (Fernando Trueba en “Guía del Ocio de Madrid”, 1976).

 

“Canciones para después de una guerra” es una película estremecedora. Es un álbum vivo y doloroso de un puñado de años españoles. “Canciones” es por fin la película de toda la historia de España, la cinta que viene a redimirnos de tanto celuloide convencional, triunfalista, sonriente, casticista y chistoso”.

(Francisco Umbral).


“Una obra de arte ejecutada con pudor y una minuciosidad increíbles; con una gracia, una ternura, una tristeza, una nostalgia y una alegría vitales”.
(Pedro Crespo en “Arriba”, 1976).

 

Documentación. Para saber más

 

El silencio oscuro de Carlos Losada

Recrear por Israel L. Pérez

Comentarios sobre las Canciones de la película

Ironía, nostalgia y deconstrucción


 

Canciones para después de una guerra: autor y contexto cinematográfico

 

 

Basilio Martín Patino (Salamanca, 1930), animador de cineclubes y revistas, estudió en la Escuela de Cine y demostró desde el principio gran inquietud creativa. Había sido el promotor de la convocatoria, como estudiante y  director del cine-club del SEU, de las célebres Conversaciones de Salamanca (mayo de 1955) que intentaron abordar la problemática del cine español. En ellas se produjo el famoso discurso de Juan Antonio Bardem: “El cine español es políticamente ineficaz, socialmente falso, intelectualmente ínfimo, estéticamente nulo e industrialmente raquítico” Y en el manifiesto final de las Conversaciones se  hacía un llamamiento de concienciación (“El cine español está muerto ¡Viva el cine español!” ) que hizo prender en algunos lo que se llamó el “espíritu de Salamanca” que junto a la influencia de Berlanga y Bardem influyó en el surgimiento del Nuevo Cine español, en el contexto de irrupción de las “nuevas olas” en el ámbito cinematográfico mundial,  y de la política aperturista de la dictadura franquista que propició una tímida liberalización reflejada en las leyes de prensa y en las medidas adoptadas por José María García Escudero a la Dirección General de Cinematografía y Teatro) . A pesar de todo,  Caparrós Lera  define a los realizadores del Nuevo Cine Español como una auténtica “generación perdida” que no consiguió sus propósitos de renovación narrativa y estética. Aún así aparecen algunos filmes destacables muestran la personalidad de sus realizadores: La tía Tula (Picazo, 1964), La caza (Saura (1965), Fata Morgana (Aranda, 1965), La busca (Fons, 1965), Ditirambo (Gonzalo Suárez, 1967) o Nueve cartas a Berta (1965) un retrato sobre la vida en provinciana en el opresivo clima social del franquismo. que significó el reconocimiento cinematográfico de Martín Patino. Luego, tras el fracaso de su película  Del amor y otras soledades (1969) y de la adaptación de Rinconete y Cortadillo para TVE – su primer encontronazo con la censura-, inició el proyecto de Canciones para después de una guerra 1971) que junto a Caudillo (1974) y Queridísimos verdugos (1973) son tres ejemplos de documentales de montaje prohibidos por la censura del  régimen. En definitiva, Canciones… es una contribución  original desde el documental al cine de oposición que se realizará en el tardo franquismo y continuará en la transición y que incluye títulos, además de los  otros documentales mencionados  de Martín Patino como El jardín de las delicias (Saura, 1970), Ana y los lobos (1972), La prima Angélica (Jaime Chavarri 1973), El amor del capitán Brando (Jaime de Arruinan, 1974) o Pim,pam.pum…¡fuego! (Pedro Olea, 1975).

  “Todo el cine que he hecho lo he realizado no de una forma inmediata, sino para calar un poco en las cosas, para evitar lo oportunista, lo circunstancial, que es lo que envejece”.  

 Desde sus documentales de montaje de los setenta, la creatividad de Basilio Martín Patino le ha llevado a combinar la ficción  con el documental, la experimentación con el vídeo, montajes para exposiciones y  episodios para  la televisión, para la que también rodó su reflexión sobre el propio dispositivo cinematográfico en La seducción del caos (1991). Así orientó sus trabajos posteriores como el ensayo dramático Los paraísos perdidos (1985) y Madrid (1987), donde combinó ficción y documental. De forma especial destaca su trabajo para televisión La seducción del caos (1991), así como los siete mediometrajes Andalucía, un siglo de fascinación (1996), en los que inventó con humor realidades que se daban por ciertas. Su última película, Octavia (2002), ha vuelto a identificarle como un cineasta independiente, capaz de realizar una obra personal al margen de los mecanismos de la industria cinematográfica.

Filmografía de Basilio Martín Patino:

 Octavio, 2002
Andalucía: un siglo de fascinación, 1996 [conjunto de siete películas]
La seducción del caos, 1991
Madrid, 1987
Los paraísos perdidos, 1985
Caudillo, 1974
Queridísimos verdugos, 1973
Canciones para después de una guerra, 1971
Del amor y otras soledades, 1968
Nueve cartas a Berta, 1966

 Para saber más:

Basilio Martín Patino en wikipedia

Sitio de Basilio Martín Patino (Web oficial)

Basilio Martín Patino en IDB

Mi cine, mi ciudad,  artículo de Martín Patino en Cinehistoria.com

 Canciones para después de una guerra: el contexto evocado de  la España de la posguerra

 La posguerra abarca desde el famoso parte oficial del 1 de abril de 1939   “la guerra ha terminado” hasta los primeros cincuenta, En estos años se consolida una dictadura personalista, caudillista y fascista con una fuerte impronta militar que nace de la guerra civil y se maquilla desde 1943 con su componente católico, lavándose la cara y cambiando más en la  forma  que en el fondo: amnistía parcial, supresión rituales fascistas y legislación (Primeras Leyes Fundamentales, Fuero de los españoles) basada en las ideas corporativistas de la Falange. Son los años de de autarquía, embargo, aislamiento, represión, carestía, hambre y racionamiento. España tuvo que afrontar las consecuencias de una guerra que dejaron al país dividido y exhausto, junto a las derivadas de la guerra mundial en la que pasó de la neutralidad a la no beligerancia para regresar a la neutralidad: la posición germanófila, que se concretó en la ayuda dispensada a alemanes e italianos facilitándoles el uso de puertos ya aeródromos, y en el  envío de la División Azul, evolucionó hábilmente en relación con la evolución del conflicto, alejándose del Eje y aproximándose a los aliados sin poder evitar la condena  al régimen por  la Asamblea General de la ONU en 1946. En palabras de su realizador:    

  “Canciones…sería como una radiografía de aquella época, un documento descarnado de historias, sobre el recuerdo bueno o malo de aquellos años que, por muy entrañables que nos resulten, nos han quedado como carne cicatrizada de nuestra niñez (…) Lo paradójico de  Canciones… es que en un principio no me propuse sino hacer un espectáculo meramente divertido, lleno de añoranza, que llevase a mucha gente a la taquilla y no recrease más problemas… pero ha medida que montábamos la película nos dimos cuenta de que todo aquello era muy superior a cualquier frivolidad.. Y que se nos echaba encima  una moderada carga política  -no sé si de de derechas o de izquierdas, a favor o en contra-  por más que nos limitáramos a montar los datos escuetamente (…) pensamos que la verdad objetiva sería nuestra mayor defensa”

 Canciones para después de una guerra: el contexto de producción de la España de los setenta

 Hemos visto como la película evoca la España de los años cuarenta a través del montaje de materiales diversos como  noticiarios, películas de la época recortes de periódicos, revistas, carteles. Y como el discurso de Patino se basa en el contrapunto entre las imágenes y testimonios y  las canciones para provocar un impacto emocional y afectivo entre la crítica irónica y la nostalgia. Ese discurso es desde la España que empieza la década de los setenta, la que marcará el fin del franquismo. Y aquél contexto es el que explica que un discurso inteligente fuera rechazado e incomprendido  por los defensores del franquismo y puesto en duda por la extrema izquierda que lo entendió como un servicio al fascismo. Absurda lectura que Martín Patino confirmó con las siguientes películas Queridísimos verdugos (1973) y Caudillo (1974).

Nos remitimos al contexto de entonces para clasificar Canciones… como una película encuadrada en la eclosión de cine político que se produjo en los setenta, durante  los últimos años del Franquismo y durante la  primera  transición. Un montaje documental  convertido en una reconstrucción historiográfica de  y un testimonio audiovisual  en relación con su referente histórico evocado: la España de los  años cuarenta (la inmediata posguerra).  Un ejemplo de cómo el cine puede aunar el arte y convertirse en un vehículo ideológico para interpretar la realidad. Es quizá, Canciones… un significativo ejemplo del valor del cine como fuente histórica al interrelacionar la proximidad entre  el doble contexto: el de producción (años setenta) y el evocado en una misma época histórica, el franquismo. La singularidad de Canciones… es que nos da una visión de España a comienzos de la franquismo desde el momento histórico del final del régimen, convirtiéndose en un documento excepcional para estudiar y comprender su evolución, cambios y permanencias desde una mirada crítica  que basa su   discurso político en el impacto emocional que sugiere el contrapunto entre las imágenes fílmicas y la música.

Canciones… se trata, por lo tanto, de un documento fundamental para aproximarse también a su contexto de producción. En el año 1971 un furibundo artículo de  Félix Martialay -crítico y censor de películas y militar en activo- en el periódico “El Alcázar, veía razones para demandar el film. Poco después, Canciones para después de una guerra (1971) fue prohibida e incluso se habló de la indignación de Carrero Blanco, de   meter en la cárcel a su autor y de juzgarlo por un tribunal militar al tratarse de un alférez provisional aún sin licencia absoluta. La censura prohibió el film, como hemos visto, hasta su estreno en septiembre de 1976.

“Su estreno confirmó que una película dura más que todos los censores, más que los ilustrísimos señores, más que los gobiernos,  más que el Imperio efímero de las gloriosas ideologías”

El contexto de producción debe analizar la situación social y política y la referente a la producción cultural y a al censura como expresión de poder y control ideológico. En referencia al primer aspecto, los cambios sociales que se produjeron en los años sesenta aumentaron la oposición al régimen en favor de la democratización política. Por su parte, el régimen optó por una línea de continuidad. La escalada de huelgas y conflictos y el declive físico de Franco, el recurso al Estado de excepción y a endurecer la represión, reflejaban el ocaso del régimen y su incapacidad de dar una respuesta política. Pero la tensión en el seno del franquismo era también evidente entre los que pedían una  liberalización del régimen y quienes se resistían a todo signo de aperturismo -el búnker-. Ante esta situación y debido a la avanzada edad de Franco se decidió, a comienzos de 1973 separar la Jefatura de Estado de la Jefatura de Gobierno: Carrero Blanco se haría cargo de esta última con el objetivo de mantener la fidelidad al Movimiento Nacional. Pero su mandato fue muy corto: el 20 de diciembre de ese mismo año moría victima de un atentado terrorista de ETA. Comienza la agonía de Franco y de su régimen. En este contexto se interpreta el final de Canciones….con  “Se va el caimán…”

La censura es un aspecto esencial para entender la evolución, ideología, motivaciones, y contradicciones del régimen franquista. La serie Imágenes prohibidas puede ser un material interesante para contextualizar la censura cinematográfica desde 1912 hasta su desaparición en 1977, especialmente los capítulos dedicados al franquismo y en concreto el 11 titulado “Los censores de la apertura”  en el que, entre otros, se entrevista a Martín Patino

Canciones para después de una guerra: una  película única

 Artículo de Diego Galán que sintetiza perfectamente la esencia del  filme:

“Eran canciones para sobrevivir, canciones con calor, con ilusiones, con historia; canciones para sobreponerse a la oscuridad, al vacío, canciones para tiempos de soledad…”. Al director Basilio Martín Patino se le “encendieron bombillas del subconsciente” cuando en un viaje en coche Carmen Martín Gaita se puso a canturrearle viejas letras de Concha Piquen. Patino tuvo la impresión de que aquellas canciones despertaban “asociaciones que, sin saber por qué, aportan explicaciones sobre zonas de nosotros mismos”. Y comenzó una intensa búsqueda “de materiales ya históricos -recuerdos, objetos, voces, fotos, datos, fragmentos de películas, etcétera-, a falta de poder recuperar también la magia de sus perdidas sensaciones, sus significados o sus sentimientos”, para hacer una película que se iba a transformar en “una inmensa magdalena proustiana, que se ofrece al espectador a modo de relectura irónica, amarga y entrañable, no precisamente gloriosa de la España 1939-1953, y al mismo tiempo como un exorcismo”, según opinó José Luis Guarner.

A lo largo de 1970, con la ayuda de José Luis García Sánchez y la producción del neófito Julio Pérez Tabernero, Patino ordenó los materiales dando protagonismo a las canciones, “el ¡Ya hemos pasao!, que popularizara Celia Gámez, y que sigue al Cara al sol con que se abre la película, a partir del momento en que es conquistado Madrid por el ejército nacional”; luego, La vaca lechera, Échale guindas al pavo, La gallina Papanatas, Yo te diré, Rascayú, Que se mueran los feos, Tatuaje, La bien pagá, La casita de papel, ¡A lo loco!, y así hasta cuarenta play backs. Mientras se realizaba la película, en el País Vasco se había decretado el estado de excepción, en Madrid se habían cerrado las universidades a causa de disturbios estudiantiles, y se iniciaba el proceso de Burgos en el que se dictó sentencia de muerte para seis miembros de ETA, motivando una protesta internacional generalizada… Al mismo tiempo, en una abarrotada plaza de Oriente los adictos al régimen aclamaban a Franco…

Cuando la censura vio Canciones para después de una guerra, comenzó el calvario. Exigió numerosos cortes, que Patino fue negociando uno a uno a lo largo de un tiempo. Mientras tanto, el crítico Pedro Crespo, que la había visto en privado, comentó en Arriba: “Es una obra de arte ejecutada con un pudor y una minuciosidad increíbles y con una gracia, una ternura, una tristeza, una nostalgia y una alegría vitales: un magnífico exponente de la evolución del país”, lo que provocó una respuesta inmediata de Félix Martialay, con seudónimo, en el significativo diario El Alcázar, en la que calificaba la película de “atrozmente parcialista”, y a su autor, de “adulto encogido y canijo, agonizante y llorón”. Cuando la censura aprobó definitivamente la película, la vieron los responsables del Festival de San Sebastián, que no sólo la rechazaron indignados, sino que alertaron a las más altas autoridades franquistas, hasta conseguir que el mismísimo almirante Carrero Blanco tomara cartas en el asunto nombrando una comisión especial.

El estudioso Ernesto J. Pastor Martín ha logrado sus informes, en los que, entre otras lindezas, puede leerse: “Nada se salva de la implacable sátira, ni la Monarquía, ni la Falange, ni la Iglesia. Hasta con Auxilio Social se ceba la saña rencorosa del autor”. “No aparece ni una sola de las conquistas y logros del régimen, sino todo lo que pueda malinterpretarse”. “Se socavan los cimientos mismos de la Patria“. “No se aprecia en ella crítica constructiva, sino el propósito de ridiculizar cuanto le resulta incómodo al guionista en una visión amarga, personalista y demoledora”. “En definitiva, película anti-régimen, de pésima intención, seguramente impregnada de bilis de algún rojo derrotado, y sin respeto alguno para la Religión ni para los valores morales, que ha de indignar a todo buen español”. Como resultado, se prohibió definitivamente la película, que sólo pudo exhibirse al poco de la muerte de Franco. Su estreno fue saludado como una conquista de las libertades, y no fue raro que se convirtiera en uno de los más sólidos y necesarios éxitos del cine español. “Revuelve las tripas de nuestra educación sentimental”, escribió Vázquez Montalbán.

Canciones para después de una guerra suscitó una inmensidad de artículos. Entre otros, Cándido dijo en Abc que “es un reto a la capacidad de reflexión de cada espectador”; Triunfo, que es “la crónica de un pueblo anónimo que sólo podía comunicarse en canciones o en mitos”, y La Verdad de Murcia, que es “un filme distinto, inclasificable, variopinto, informal, anecdótico, en el que predomina su valioso contenido documental sobre cualquier otra consideración”. Para la revista Fuerza Nueva fue “un libelo contra Franco y el Régimen”. “Siga, pues, la polémica”, escribió César Santos Fontenla en Informaciones: “Y que siga también el éxito, dado que Canciones para después de una guerra es una película que debe, independientemente de gustos e ideologías, verse, comentarse, discutirse, algo que no puede decirse de demasiados filmes producidos en nuestro país”.

Años después, Ángel Fernández-Santos escribió en este periódico que “algunas de sus imágenes son imperecederas; su humor, un canto a la libertad de espíritu bajo la tiranía, y su rara mezcla de subjetividad sobre imágenes objetivas, un hito en la historia del documentalismo”.

 Una película  única, Diego Galán, El País, 31 de mayo de 2003

 

Canciones para después de una guerra: aplicaciones didácticas

 Hace falta que nuestros alumnos adquieran en su educación básica y en Bachillerato una cultura cinematográfica mínima. Y en ella estaría Canciones… Desde luego, en la materia de Historia de 2º Bachillerato, sería un documentall imprescindible para el estudio y profundización en el tema del franquismo.. Muchas dificultades: amplios e irracionales, cuando no absurdos, temarios, muchas materias, algunas lagunas de conocimientos previos, poco tiempo y, además, la PAU como elemento que distorsiona un enfoque adecuado de la materia de Historia (de España). Esta es la primera contradicción: se llama Historia, y es efectivamente Historia, de España. Segunda: los modelos de examen de  selectividad desvirtúan los planteamientos adecuados de la materia y la entristecen. No hay tiempos sino para una Historia encorsetada en epígrafes, a veces imposibles de abordar en las dimensiones recomendadas. Tercera contradicción y fundamental: todo el planteamiento didáctico de la materia debe orientarse para cubrir un temario imposible lo que obliga a una simplificación y superficialidad incompatible con la ambiciosa pretensión de desarrollar las competencias iniciadas en la ESO.

Este desolador panorama, puede ser superado con una dosis de creatividad, imaginación e ilusión. El método de estudio de la materia de Historia de España debe dejar tiempo para la lectura de algunos libros (historiográficos y literarios) y un repertorio mínimo de películas (y la alusión a otras a través de secuencias o referencias verbales) entre las que debemos incluir Canciones para después de una guerra.

 Tres posibles planteamientos didácticos

 1) La importancia de las canciones populares para un acercamiento a las mentalidades, la educación sentimental y la vida cotidiana de la posguerra.

 Materiales:

Compositores de la copla

 Copla y canción española

Canciones para contar y cantar

Introducción a l cancionero general del Franquismo

 Textos sacados de

Manuel Vázquez  Montalbán: Crónica sentimental de España. Grijalva. 1990 (1971)

Rafael Abella: La vida cotidiana bajo el régimen de Franco. Capítulo IX: las evasiones cotidianas. Temas de Hoy, 1984

2) El discurso de la película a  partir de las sugerencias que provoca el contraste entre la imágenes fílmicas y la BSO en relación con los conocimientos adquiridos sobre el franquismo, sus orígenes, evolución, cambios y permanencias.

 Materiales

Entrevista a Martín Patino sobre la película

 Textos

El silencio oscuro de Carlos Losada

Recrear por Israel L. Pérez

Mi cine, mi ciudad,  artículo de Martín patino en Cinehistoria.com

Comentarios sobre las canciones de la película

Ironía, nostalgia y reconstrucción

 3) Análisis de secuencias significativas y del contenido de las letras de algunas canciones. Me quedaría con estas secuencias disponibles en youtube

 Selección de secuencias

 El comienzo de la película

Secuencia

Fragmento del NODO

Ya hemos pasao

 Canciones:

 Cara al sol

Ya hemos pasao

Legionario

Échale guindas al pavo en Morena ClaraVersión explicada

La morena de la copla. Estrellita Castro

Tatuaje

Rascayú. Explicación

Mi casita de papel

AmericanosBienvenido en Wikipedia. Lolita Sevilla

Montañas Nevadas

 

 “Las escuchábamos una y mil veces de los mismo labios, las sabíamos, las vivíamos, las cantábamos…Eran canciones para ser cantadas directamente, para ayudarnos en la necesidad de soñar, en el esfuerzo de vivir…”

 Conclusión

Canciones para después de una guerra es un ejercicio de memoria histórica subjetiva y  de reconstrucción histórica objetiva.