Contigo aprendí…un tarde en el Instituto de Brunete

Para todos los que creen en el milagro de la educación y lo hacen realidad cada día

Cada uno da lo que recibe
y luego recibe lo que da,
nada es más simple,
no hay otra norma:
nada se pierde,
todo se transforma.”

Jorge Drexler, Eco 2005

Contigo aprendí…

Que Don Ramón de la Sota fue un empresario vasco que nació en Castrourdiales y se convirtió en lo que hoy llamaríamos un emprendedor a través de la exportación de hierro, la construcción de buques y el transporte marítimo y ferroviario. Que a principios del siglo XX fue el responsable del nacimiento del núcleo urbano del Puerto de Sagunto con la creación de la Compañia Siderúrgica del Mediterráneo. Que tres años después de su muerte en 1936, sus apoyos al nacionalismo y la cultura vasca motivaron que el Tribunal de Responsabilidades Políticas creado por el franquismo le condenará a pagar una multa de cien millones de pesetas por “conspiración para la rebelión militar”. Que todas sus propiedades fueran incautadas en 1939 y los nuevos dueños de sus negocios adquiridos a precio de saldo se ocuparon de borrar para siempre cualquier referencia del pillaje. Que un estudiante de Brunete ha recuperado aquella historia ocultada en el barrio del puerto de Sagunto gracia al abuelo superviviente del desmantelamiento de aquellos Altos Hornos…

Contigo aprendí…

Que el parkour es un deporte urbano que mediante acrobacias y saltos de vértigo consiste en desplazarse por la ciudad esquivando obstáculos con la única ayuda del cuerpo. Que podemos encontrar sus orígenes en la remota antigüedad, en la vuelta a la naturaleza roussoniana del siglo XVIII, en los métodos de entrenamiento físico del siglo XIX basados en superar obstáculos  y en una forma de vida basada en “l’art du déplacement” (el arte del desplazamiento). Que un estudiante de Brunete ha decidido crear un sitio web en que fusiona su pasión por el parkour con su joven condición emprendedora en una simbiosis vital creativa. Que un filósofo latino nos propuso alzar nuestros ojos para admirar a los que han emprendido aunque fracasen, porque los grandes emprendedores nos enseñan que no hay mayor fracaso que no haber emprendido nada, que en todo fracaso siempre hay una oportunidad…

Contigo aprendí…

Que la economía colaborativa consiste en intercambiar y compartir bienes y servicios a través de plataformas electrónicas. Que si bien el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT)  calcula un potencial económico multimillonario para sus promotores, también puede servir para hacer un mundo mejor basado en compartir antes que en poseer, en el desarrollo sostenible y en una economía solidaria frente al despilfarro de la ineficiencia consumista. Que dos estudiantes de Brunete son capaces de descubrir las ventajas e inconvenientes de cooperar y contarlo Que tal sea posible creer en un mundo de seres dispuestos a intercambiar o compartir cosas e ideas. Que la felicidad y el bienestar están más allá del poseer…

Contigo aprendí…

Que la zoonosis es cualquier enfermedad que pueda transmitirse de animales a seres humanos. Que la leishmaniasis es una enfermedad parasitaria bien conocida por los dueños de perros pero menos por las autoridades sanitarias. Que se transmite por la picadura de un insecto que alberga el parásito (la hembra del flebotomo) y que no emite zumbido al volar. Que, endémica en España, nos enfrentamos ahora al mayor brote registrado en la zona norte de Fuenlabrada. Que una estudiante de Brunete ha investigado las causas de este brote aprovechando las enseñanzas sobre diagramas causales explicadas por sus profesores. Que todo está vinculado en la naturaleza, que a toda causa sigue un efecto, que todo se transforma. Que somos polvo de estrellas, que polvo seremos, más polvo enamorado

Contigo aprendí…

Que existe un árbol llamado Zumaque de Virginia que procede de América y que es fácil de reconocer por su fruto de color rojo carmesí, que permanece todo el invierno aunque pierda su hoja. Que existe el Cercis Siliquatrum llamado el árbol del amor por la forma de corazón de sus hojas y por su espectacular floración formada por flores pequeñas, reunidas en grupos numerosos, de color rosa, y que surgen antes que las mismas hojas. Que uno y otro los podemos encontrar en las calles, plazas y jardines de Brunete. Que una estudiante de Brunete, de rama en rama, de hoja en hoja, nos ha enseñando a mirar los árboles como seres vivos, distintos, únicos y llenos de poesía desde la curiosidad infantil nacida en un pueblo de la sierra de Gredos.

Con vosotros  aprendimos…

Que nada se pierde, que todo se transforma. Que hace falta una cultura del ser que reivindique nuestra capacidad para transformar los real. Que educar trasciende a las leyes del mercado. Que si ponemos en común nuestros conocimientos todos nos enriquecemos. Que aún estamos a tiempo de descubrir la belleza y el conocimiento en lo que nos rodea, en las cosas más simples en la vida: en la historia olvidada de un emprendedor encontrada entre la arqueología industrial de un muelle y la voz de un abuelo, en el arte del desplazamiento a través de la jungla urbana transformada en medio natural y de vida, en el viaje compartido hacia la eficiencia cooperante, en la necesidad de combatir  la silenciosa picadura de un insecto, en la belleza de unas hojas de árbol con forma de corazón. 

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